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REFLEXIONES

  • hace 21 horas
  • 2 min de lectura

Por: Héctor Hernández Parra

En fecha reciente se comentó en medios de comunicación respecto a la colocación de una figura escultórica en la zona conocida como La Florida.

Esa tarde, en un noticiero radiofónico conocido como Oliva Noticias, el alcalde coatepecano comentó que la razón para realizar esta actividad fue cumplir una promesa de su campaña, al dignificar la identidad que sentía desde su niñez hacia el cultivo del café.

Dos elementos significativos se resaltan: una mujer de aspecto campesino, senecta, en actitud de llenar con café cereza una pequeña lona sostenida por un niño, ambos campesinos.

Hay personas que han expresado que la escultura los identifica como coatepecanos.

Tradicionalmente aprendimos que la identidad se da con el escudo, el cerro de las culebras, que le da la representatividad a un elemento natural que genera la importancia del medio ambiente y este a la agricultura y demás.

Tal vez el escudo de gran tamaño —así como las catrinas o el árbol navideño— ubicado en la carretera Xalapa-Coatepec (sugerencia).

Ironía de la vida: el dispendio en torno a un cultivo extinto, buscar la identidad cuando nuestra zona arqueológica está en vías de extinción, nuestro río Pixquiac ha sido desviado por nuestro vecino ante la complacencia y el silencio oficial.

La calidad de vida en Coatepec se complica. El vergel coatepecano de 1948, cuando se organizó la primera Feria Agrícola, Industrial, Ganadera y Comercial, es solo un recuerdo, una crónica, una revista antigua.

El alcalde de aquel entonces fue Ángel Pozos. Otra época, otra visión, otra realidad.

El gran activismo presidencial, promotor omnipresente, busca desesperadamente llamar al turismo cuando no existe presupuesto suficiente, sin capacidad organizativa, sin coordinación: la aventura de atraer visitantes de consumo de hot dogs, papas, churros y hamburguesas.

El turismo selectivo busca, curiosamente, pueblos mágicos cercanos a Coatepec.

 

El sector empresarial turístico debe invertir en investigación y capacitación. El gobierno y sus representantes buscan el tema electoral, no el desarrollo ni la justicia social.

Decía el Maestro de Nazaret: el que tenga oídos, que escuche.

 

REFLEXIÓN CIUDADANA

 

Un ex alcalde de Fresnillo, Zacatecas, Benjamín Medrano, fue asesinado en Guadalajara, Jalisco. Político, empresario y cantante, fue abatido por sujetos a bordo de motocicletas en un estacionamiento. En 2022 fue señalado por un desvío por el orden de 60 millones de pesos generados por la Feria Nacional de Zacatecas.

Si comparamos el producto del Festival de la Orquídea y la Feria Nacional del Café recientes, solo 60 millones en disputa desencadenaron la violencia y el crimen provocados por la ambición desmedida. Los organizadores de ambas muestras de promoción turística pueden desatar acciones de extrema violencia.

La falta de acuerdos y la desigual distribución de la riqueza desatan el activismo de hordas enteras de inconformes que pretenden simular el amor al pueblo y el cambio verdadero.

Hemos percibido la descomposición del ejecutivo (servidor público con poder).

El intento de manosear la entronización de un candidato utilizando recursos financieros y recursos humanos como estrategia de protección futura.

El enfrentamiento con la prensa en cada lunes, la dosis de "mentirocracia" desde el púlpito del pueblo.


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